viernes, 19 de septiembre de 2014

Misioneros Introvertidos



Jung y sus seguidores concibieron muchas formas de diferenciar al extrovertido del introvertido. El Extrovertido vive en el presente y aprecia sus pertenencias y sus éxitos; el introvertido vive en el futuro y aprecia sus propias normas y sentimientos. El extrovertido se interesa en lo visible en el mundo tangible, en la realidad concreta; el introvertido se interesa en las fuerzas y leyes que sustentan la naturaleza. El extrovertido es práctico, hombre de "sentido común": EL introvertido es imaginativo e intuitivo. El extrovertido se inclina hacia la acción y toma decisiones fácilmente, el introvertido prefiere el análisis y el planeamiento y duda antes de decidirse.  (Sperling, 1976)1 
El extrovertido, inconsciente de su propia dinámica interna, piensa que el introvertido es "egoísta y estúpido". El introvertido, poco interesado con las demás gente, considera al extrovertido como "superficial e hipócrita" (Clonninger, 2003)2

Quede chocado cuando esto por primera vez de los libros de patria. Me puse a pensar y luego de varias experiencias me pregunté: “¿Puede un introvertido ser misionero?” Esto, tomando en consideración las cosas que debe hacer una persona que ha dedicado su vida a predicar el evangelio. En su propia zona y en zonas y culturas completamente diferentes a aquellas en la cual vive, el introvertido se verá obligado a interactuar con otros; Sin embargo, de acuerdo con la teoría de las personalidades, esto podría volverse una molestia al individuo introvertido.

En la biblia, nos encontraremos con algunos ejemplos de personas que cuyas descripciones les hacen ver cual si fueren introvertidos. Moisés siendo el primer ejemplo. Al ser llamado por Dios se escudó detrás de su trastorno del habla indicando que este no le hacía apto para el llamado que Dios le tenía, y es muy probable que su problema del habla le llevase a ser una persona introvertida3. Aun así Moisés llevo a cabo el llamado que Dios le tenía. Otros casos podrían ser el de Jeremías, Elías, o el apóstol Juan. El llamado misionero hoy en día, no tiene por qué ser exclusivo de los extrovertidos.

Todo llamado de Dios llevará a cada creyente, mediante la obediencia, a morir al yo interior y a hacer que Cristo crezca en ellos. Esto no solo aplica a un grupo de personas sino a Todos. Y algo que vemos en los hombres antes mencionados es que, independientemente de su personalidad, al momento de obedecer a Dios, salieron de su zona de incomodidad y lo hicieron.


Una ventaja que los introvertidos tendrán en el campo misionero es que de por sí valoran el tiempo en soledad, el tiempo con las personas de confianza y prefieren profundizar con aquellos que conocen, contrario a conocer gente nueva, esto les permite hacer empatía más profunda con unos pocos. Al introvertido no le es difícil pasar tiempo en oración o en la lectura de la palabra; Sin embargo, es una lucha y no debe ser evadida, el compartir con los demás.

Los extrovertidos no debemos, bajo ninguna circunstancia, subestimar a aquellos que por su personalidad prefieren estar sentados, solos, y tomándose un té. La manera en la que fuimos hechos nos hace querer compartir con la gente, hablar, decir, bailar etc; Pero esto se vuelve una carga para los que somos extrovertidos.

Como extrovertido que soy, he presentado muchas dificultades en el campo misionero. Muchas veces hablo más de lo que escucho, predico más que lo que oro, o incluso hablo más de la biblia que lo que leo de ella. Y eso es malo, muy malo. Sin embargo es mi lucha y mi batalla reconocer que hay otras personas, que también necesitan hablar, compartir y que necesito profundizar con ellos. A los extrovertidos se nos hace difícil el ministerio de Cristo también.

¿Qué hacer entonces?


Si eres introvertido: descuida, hay muchos como tú. No eres el único o la única. Cuando salgas en misiones, o simplemente en evangelismo, busca sentarte con alguien. Quizás Dios te puso en este ministerio porque hay gente como tú ahí afuera que necesita a alguien que les escuche. Que simplemente se le siente al lado y comparta tiempo con ellos. Puede que tú seas el intercesor o intercesora del equipo. Quizás debas quedarte en casa para dedicarlo a la intercesión por tu equipo o por las almas que necesitan de Cristo. Pero recuerda, no será fácil y deberás enfrentar muchas luchas. El plan no es que te aferres a tu personalidad, sino a la de Cristo que, si bien paso horas cada día en soledad, era capaz de ponerse de pie ante 5000 personas y leerles sus sermones. Mantente en la disponibilidad de salir de tu zona de comodidad y obedecer a la voluntad de Dios.


Si eres extrovertido: igual para ti es un reto obedecer al Señor en lo que EL demanda. Si eres el extrovertido del grupo, intenta ayudar a los de tu equipo siendo el que toma las decisiones y da el primer paso, pero recuerda que no eres la estrella, sin darte cuenta puedes estar buscando brillar solo (y seguro pensaras que es que los demás no quieren hacer nada), pero debes proveer el espacio para que ellos salgan de su zona de comodidad. Cuando ores, antes de hablar calla, y si hay una oración en grupo, espera antes de orar tú. Cede el paso. Igual para los extrovertidos ser misionero va a retar tu forma de ser.

Los introvertidos sí tienen un lugar muy importante en las misiones. Y si tú tienes problemas en entablar una conversación con alguien que no conoces o tienes miedo escénico, recuerda a Pedro en el libro de hechos4. Recuerda que Fue Dios quien te creo y te formo desde el vientre de tu madre5, y él te hizo así con un propósito y es EL quien pone tanto el querer como el hacer por su buena voluntad6. El mismo hará su obra en ti.

  1. Clonninger, S. (2003). Teorías de la Personalidad. Mexico DF: Pearson Educación.
  2. Sperling, A. P. (1976). Psicología Simplificada. Mexico DF: General de Ediciones S. A. de C. V.
  3. Exodo 4: 10-16
  4. Hechos 2:14-41
  5. Jeremías 1:5
  6. Filipenses 2:3
  7. Josué 23:14 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Algunos riesgos no valen la pena


Algunos riesgos no valen la pena (Packer, 1973)

     Esta cita al final del cuarto capítulo de Knowing God, disparó una serie de pensamientos que aún no sé cómo digerir. Después de argumentar sobre el Segundo mandamiento, Packer analiza lo pecaminoso que es, no solamente hacernos imágenes visibles de Dios, sino también crearnos un dios en nuestras mentes que se ajuste a nosotros y entonces nombrarlo Jehová de los Ejércitos.

     Y yo pensé en mí. Pensé en los riesgos que estoy dispuesto a tomar  que están en realidad al filo de lo sano. Acciones, formas de adoración, interpretaciones de la palabra, forma de liderazgo, incluso modas, que no son malos y sin embargo están a la misma orilla de la idolatría.

     Pensé en los momentos en que uso frases como “bueno, Dios sabe que…” puede que yo mismo me esté creando una imagen de Dios  que quizás no esté completamente opuesta a la palabra, pero es una media verdad. Cuando digo que “Dios sabe que….” ¿qué es lo que realmente quiero decir? ¿Será que en mi pensamiento estoy ajustando a Dios a mis deseos?

     Cuando rebusco excusas y explicaciones para justificar mis actos, es muy probable que sea una de estas acciones que deben ser sometidas al escrutinio de la Palabra de Dios, estamos corriendo un riesgo. Y “algunos riesgos no valen la pena”

“Fíate de Jehová, de todo tu corazón;
         Y no te apoyes en tu propia prudencia” Pro 3:5


Packer, J. I. (1973). El Conocimiento del Dios Santo. Miami Florida: Editorial Vida.

viernes, 29 de agosto de 2014

Intencional...

¿Y si los amigos cristianos fueran más intencionales los unos con los otros?. Porque al final, de verdad queremos que nuestros amigos y amigas crezcan en su relación con el Señor, de verdad lo queremos. Pero, ¿podríamos ser un poco mas intencionales al respecto?

-Viejo, ¿como estuvo tu tiempo con Dios hoy?

- Hablando de aguacates, debo decirte que estoy luchando con la pornografía.

- Hablando como lo´ loco, ¿a ti no te ha pasado, que Dios como que demanda un poco ma´de devoción?

- Si yo ahora mismo quisiera orar por ti, ¿porque debería interceder?

- ¿Que leíste de la biblia esta mañana?

- ¿Como te sientes?

- Fulana, el otro día dije algo que después pensé pudo haberte ofendido....¿fue así?

- Estuve orando por ti.

Hay muchas maneras de ser intencional. De hablar, de ayudarnos mutuamente y de motivarnos al amor y a las buenas obras (Heb 10:24-25). Piensa en la mejor manera de ayudar a tus amigos en su caminar Cristiano.

Recuerda siempre mirar a los ojos....

martes, 26 de agosto de 2014

Un chin mas, un chin menos

La comida estaba servida, Yahuarcani me preguntó que si quería…

-          “dame un chin” – le dije
-          “¿un chin?, ¿Qué es un chin? – me preguntó
-          “en Dominicana un chin quiere decir un poco”
-          “ahhhh” entiendo
Un rato después volvió a ofrecerme del caldo de pescado, el cual estaba muy bueno, pero en realidad yo ya estaba lleno. Sin deseo de “hacerle el desaire” le pedí…
-          “échame un chin chin más”
-          Su rostro ahora más confundido que antes apenas pudo preguntar “¿y un chin chin que se supone que sea?
-          “un chin chin” – respondí- “es un poco menos que cuando se dice un solo chin”
-          …pensó por largo rato y volvió a preguntar… “¿y entonces cuántos chin hay que decir para que ya sea nada?”


Esta historia vino a mi mente después de haber conversado con mi esposa hace unos días. Mientras orábamos juntos, sentí que Dios demandaba “un chin más”. A medida que pasan los años, me he ido acostumbrando a mi manera de vivir, y se me hace difícil ejecutar cambios. Dios lo sabe y no le gusta.


“Yo soy así y asá” se ha vuelto parte de mi vocabulario, y he comenzado a adaptar a Cristo a mi  vida y no a ajustar mi vida a EL. Eso me ha sucedido, y me viene sucediendo hace unos años y no me había dado cuenta.  El crecimiento espiritual ha cesado, y lo que hay ahora es una firmeza en las convicciones y práctica de las disciplinas espirituales. Ninguna de ambas es mala, pero no son lo único. Hay que seguir creciendo.
Ahora tengo que sacar la biblia, dos o tres de esos libritos que explican la biblia, reacomodar mi horario, y mover piezas de manera que pueda dedicarle “un chin mas” a Cristo y a la forma a la cual EL quiere moldearme. También dedicarle “un chin menos” de tiempo a las cosas – que no son malas- pero que no están aportando al crecimiento.
“Un chin más, un chin menos” Yo estoy seguro de que Dios no es ajeno a nuestras circunstancias. Dios nos conoce y en lo más profundo. EL sabe hasta dónde podemos llegar y hasta donde podemos dar. No nos pide cambiar drásticamente de la noche a la mañana. Pero es fiel,  justo y cada día, conforme a su bondad y misericordia, nos pide “un chin más”. Dios les cuide.



viernes, 22 de agosto de 2014

Tenemos Visas

Ya Noki tiene las visas Sudafricanas del equipo. Sin embargo, su vuelo ha sido cancelado y estará retornando al país mañana  en horas de en la tarde. Oremos por un viaje seguro y por la provisión de Dios en la solicitud de las visas de Brazil.